En mayo de 2011, después de diez temporadas, Smallville llegaba a su conclusión con un emotivo homenaje a los orígenes del Hombre de Acero. En una de las escenas de su último capítulo, ambientada siete años después de los acontecimientos principales, vemos a Chloe Sullivan leyendo a su hijo un cómic titulado Smallville, cuyas páginas recogen algunos de los momentos más importantes de la vida de Clark Kent.
La secuencia constituye un evidente guiño al prólogo de Superman: The Movie, donde un niño abre un ejemplar ficticio de Action Comics antes de que la película nos transporte al planeta Krypton. Cabe recordar que este particular tebeo ya fue objeto de una recreación que publiqué anteriormente en el blog. Si Richard Donner utilizó aquel recurso para introducirnos en la historia de Superman, los responsables de Smallville recurrieron a una idea semejante para despedirse de su particular reinterpretación del personaje. De esta manera, el cómic servía como punto de partida en la película de 1978 y como culminación de la historia en la serie de televisión.
Curiosamente, los cómics de superhéroes ya habían tenido cierta presencia dentro del universo ficticio de Smallville. A lo largo de la serie conocimos a Warrior Angel, un personaje con numerosas similitudes con Superman y del que Lex Luthor era un ferviente admirador desde su infancia. Resulta especialmente irónico que aquel joven que idolatraba a un héroe de ficción terminase convirtiéndose en el mayor enemigo de uno real.
El cómic que aparece en el desenlace de Smallville fue creado expresamente para la producción, con portada e ilustraciones interiores realizadas por Gary Frank, reconocido dibujante de DC Comics. Su participación resulta especialmente significativa por la estrecha relación de su trabajo con la mitología del Hombre de Acero y por su característica representación de Superman, inspirada en los rasgos de Christopher Reeve.
Durante quince años, el contenido de este singular cómic permaneció prácticamente desconocido. En el episodio únicamente podían distinguirse su portada y contraportada, y la última página, mientras que el resto de las ilustraciones quedaban fuera del alcance del espectador. Sin embargo, con motivo del 25º aniversario de Smallville (2001-2026), Warner Bros. ha comenzado a publicar una serie de vídeos dedicados a mostrar diferentes objetos originales utilizados durante el rodaje. Entre las piezas recuperadas de sus archivos se encuentra precisamente este cómic, del que ahora podemos contemplar varias páginas interiores e incluso distinguir sus textos originales ampliando suficientemente las imágenes. A partir de las imágenes del episodio y del material mostrado por Warner Bros., he podido recuperar y recrear las cuatro páginas interiores, la portada y la contraportada que he conseguido documentar, respetando al máximo las ilustraciones originales de Gary Frank e incorporando el color y la rotulación.








































