Su planteamiento se alejaba en cierta medida de anteriores adaptaciones, centrando buena parte de la historia en la relación profesional, personal y romántica entre Clark Kent y Lois Lane, aunque las aventuras de Superman estuvieran siempre presentes. Una combinación de acción, humor y comedia romántica que recordaba a éxitos televisivos como Luz de luna.
La serie arrancaba con un estupendo episodio piloto de unos 90 minutos, casi planteado como una película de Superman. En él, Clark Jerome Kent —en esta serie el segundo nombre de Clark no es Joseph, en honor a Joe Shuster, sino Jerome, en homenaje al otro creador del personaje, Jerry Siegel— abandona Smallville y llega a Metrópolis, donde consigue trabajo en el Daily Planet y conoce a Lois Lane, la mejor, más arrogante e intrépida periodista de la redacción. Aunque ya conoce sus poderes, todavía no ha decidido cómo utilizarlos ni ha creado la identidad de Superman. Será Martha quien le ayude a confeccionar el traje con el que finalmente se presentará ante el mundo, rescatando una nave espacial en apuros.
Dean Cain, prácticamente desconocido entonces, fue el elegido para interpretar a Clark Kent y Superman. Su Clark resultaba especialmente acertado, aunque como Hombre de Acero parecía en ocasiones demasiado preocupado por lucir físico —solo hay que fijarse en su costumbre de aterrizar cruzando los brazos para marcar musculito—. A su lado, Teri Hatcher ofrecía una estupenda Lois Lane y, sobre todo, una química con Cain que terminó siendo uno de los grandes pilares de la serie.
El reparto se completaba con Lane Smith como Perry White, Eddie Jones y K. Callan como Jonathan y Martha Kent, John Shea como Lex Luthor y Tracy Scoggins como Cat Grant. Jimmy Olsen fue interpretado inicialmente por Michael Landes, sustituido desde la segunda temporada por Justin Whalin. También pasaron por la serie numerosos actores conocidos como estrellas invitadas, entre ellos Bronson Pinchot, Bruce Campbell o Farrah Fork.
Por supuesto, tampoco faltaron enemigos clásicos como Metallo, Mr. Mxyzptlk o Lex Luthor. Este último nunca terminó de convencerme: aunque mantenía varios elementos del personaje de la etapa de John Byrne, su caracterización resultaba demasiado cercana a la de un galán de telenovela. Afortunadamente, al menos para mí, perdió buena parte de su protagonismo después de la primera temporada, aunque posteriormente regresaría.
Con unos protagonistas carismáticos, buenos secundarios, efectos especiales bastante cuidados para la televisión de la época, acción, aventuras, humor y la estupenda banda sonora de Jay Gruska, Lois y Clark tenía todos los ingredientes necesarios para triunfar. La relación entre sus protagonistas fue evolucionando durante las temporadas hasta culminar en la boda de Lois y Clark, todo un acontecimiento televisivo que coincidió además con la publicación en los cómics del álbum dedicado a su enlace.
Por desgracia, la serie nunca tuvo un verdadero final. En el último episodio, Es hora de tener familia, Lois y Clark descubren que no pueden tener hijos, pero poco después encuentran un misterioso bebé abandonado en su puerta. La quinta temporada, que nunca llegó a rodarse, habría explicado que se trataba de un descendiente de ambos enviado desde el futuro para ser protegido y que acabaría desarrollando poderes similares a los de Superman.
A pesar de aquel desenlace inconcluso, sus cuatro temporadas dejaron una serie para el recuerdo. Dean Cain y Teri Hatcher consiguieron que la relación entre Clark Kent y Lois Lane funcionara como pocas veces lo había hecho en pantalla y convirtieron Lois y Clark en una de las adaptaciones televisivas de Superman que marcaron toda una época.




No hay comentarios:
Publicar un comentario