sábado, 17 de enero de 2026

Álbum de cromos holográficos de Cropan

En 1989 Cropan lanzó en España una de esas promociones que hoy son pura arqueología sentimental: la colección de 20 cromos holográficos de Superman, vinculada a su línea de pastelitos Superpastel. 

Un producto modesto en apariencia, pero con un valor icónico enorme. Los cromos destacaban por su acabado metalizado y holográfico, muy llamativo para la época, y por mostrar a Superman en poses clásicas, limpias y atemporales, dibujadas por el artista José Luis García-López, que durante décadas definió la imagen oficial de Superman para DC Comics.


Hoy, estos cromos de Cropan son piezas muy buscadas por coleccionistas, no sólo por su rareza, sino porque representan una época en la que Superman formaba parte del día a día, incluso a la hora de la merienda. Un pequeño objeto promocional que, sin saberlo, nos acercó al mito en su forma más pura.

martes, 6 de enero de 2026

La capa infantil promocional de Superman IV

En 1988, con motivo del lanzamiento en vídeo de Superman IV en Francia, la distribuidora Vestron Video International ofreció como obsequio una singular capa para niños. Se entregaba junto a la cinta en formato doméstico y permitía que, los más pequeños se sintieran como el Hombre de Acero mientras veían la aventura en casa. 

El diseño resulta especialmente llamativo porque en lugar del clásico emblema, aparece una ilustración de Superman y Nuclear Man, obra del artista francés Michel Landi, conocido por sus carteles cinematográficos de los setenta y ochenta. En la parte inferior figuran los logotipos de Cannon y Vestron, lo que subraya su carácter promocional. 

Estamos ante un artículo efímero y difícil de encontrar hoy en día, ya que estaba pensado para jugar y la mayoría no sobrevivió al paso del tiempo. Más allá de su sencillez, es un pedazo de la historia de la saga y un buen ejemplo de cómo incluso Superman IV, pese a su fría acogida en cines, intentó ganarse un espacio en la era dorada del VHS.

miércoles, 10 de diciembre de 2025

Mi viaje a Nueva York por Navidad: tras la pista del ático de Lois Lane

Aprovechando mi visita navideña a Nueva York, quería encontrar de una vez por todas, la localización real del ático donde vive Lois Lane en Superman: The Movie y Superman II. Un lugar entre la ficción y la memoria, que durante años había permanecido en disputa entre fans, guías y expertos en localizaciones cinematográficas.

Durante décadas se creyó que la terraza de Lois estaba en 240 Central Park South, e incluso algunos tours oficiales de cine en Nueva York la siguen señalando como tal. Era hora de convertirse en detective y dejar que el único testigo que no miente —la propia película— hablara. A través del Blu-ray, empecé a estudiar los detalles arquitectónicos. El edificio debía ser de ladrillo rojo simple, con barandillas blancas en la terraza inferior, toldos, y, sobre todo, una torrecilla superior con tres niveles y tres ventanas por planta justo encima de las puertas acristaladas del ático. Además, la terraza debía ocupar todo el último piso, sin compartirlo con otros apartamentos. Esa combinación no existe en Central Park West, donde predominan construcciones art decó. Ninguna coincidía. Los planos de fondo fueron el mapa definitivo. De izquierda a derecha, se distinguen en pantalla el 30 Rockefeller Center (entonces con el letrero rojo de RCA), el Solo Building, el rascacielos que acabaría siendo el Trump International Hotel y, a la derecha, la cúpula del Hotel Carlyle. Esa alineación sólo podía verse desde el Upper East Side mirando al oeste, con el río Este a la espalda. Así que emprendí la búsqueda desde la calle 86 hasta el sur, caminando con mi mujer junto al río por el East River Esplanade. Buscaba una estructura angular, fuera del típico ángulo recto neoyorquino. Cuando alcancé el edificio One Gracie Terrace en el 605 E 82nd Street, supe que había llegado: ladrillo rojo, barandillas blancas, toldos, y ese ático quebrado e inconfundible. 

Desde Roosvelt Island en el río Este podía verse incluso la torre de tres plantas sobre el último piso. Desde 2013, tras ir por primera vez a la ciudad y notar que estaba equivocado, he estado buscando este edificio… Y ahí estaba.

En este nuevo viaje, no pude resistirme en volver a The News Building, localización del Daily Planet situado en el 220 E 42nd Street. Para mí siempre es y será una visita obligatoria.


Aquel hallazgo de la casa de Lois fue tan emocionante como amargo. Porque el país que he ido conociendo durante más de una década se está perdiendo. El Estados Unidos que en el cine representaba el ideal de lo mejor del ser humano, hoy es una nación dividida, atrapada entre el humo de la marihuana y otras drogas. Una potencia que se mira en el espejo y apenas reconoce lo que fue. Frente a ello, Superman permanece como un símbolo honesto que me hace estar ligado pese a todo a ese país. Por eso, de pie frente al One Gracie Terrace, mirando el East River al anochecer, comprendí que aquel ático no sólo era una localización cinematográfica, sino un relicario de esperanza. Allí, entre ladrillos rojos y rieles blancos, Lois Lane esperaba a un hombre que podía volar… Y que, cuarenta y cinco años después, sigue recordándonos que incluso en un mundo roto aún hay lugar para la verdad y la justicia.

Para finalizar, os dejo el enlace de mis visitas a las localizaciones de las producciones de Superman. Yo ya estoy preparando el siguiente viaje...

jueves, 9 de octubre de 2025

La colección de Playmobil y Kinder Sorpresa

En 1974 la compañía alemana Geobra Brandstätter revolucionó el mundo del juguete con el lanzamiento de Playmobil. Aquellos muñecos de siete centímetros y medio, sencillos en formas pero llenos de posibilidades, se convirtieron rápidamente en un éxito internacional. Poco después llegaron a España bajo fabricación y distribución de Famosa, que los comercializó con el nombre de Famobil. Fue en los ochenta cuando empezaron a adoptar de forma definitiva la marca Playmobil, tal y como hoy la conocemos.

Mientras tanto, la firma barcelonesa Comansi quiso sumarse a esa fiebre con sus Coman Boys. Más baratos y con mayor movilidad en codos y rodillas, se hicieron populares en los quioscos, donde se vendían en bolsitas colgadas junto a cromos y chucherías. Su catálogo abarcó desde policías y bomberos hasta futbolistas y vaqueros. En 1979 apareció una sorpresa especial: un Coman Boys de Superman. No se distribuía suelto, sino dentro de un juego de mesa editado por Papirots. Coincidía con la época en que la película de Christopher Reeve triunfaba en cines, y terminó convirtiéndose en una rareza muy buscada por coleccionistas.

Hoy la situación es muy distinta. Los superhéroes han entrado de lleno en el universo Playmobil gracias a la colaboración con el Grupo Ferrero, que los incluye en sus huevos Kinder.



La colección de DC Comics presenta a Superman, Batman, Wonder Woman, etc. en versiones reducidas para el formato clásico y algo mayores en los huevos maxi, adaptando así a los héroes más populares al ritual del chocolate sorpresa y acercándolos a una nueva generación de niños.


Imagen comparativa con un click de tamaño normal.

martes, 7 de octubre de 2025

La pobre experiencia de Superman en Madrid

Con motivo del estreno en HBO Max de la nueva película Superman de James Gunn, el Espacio Movistar de Gran Vía, en Madrid, acogió una pequeña exposición dedicada al kryptoniano. La promoción la describía como una «experiencia inmersiva», aunque lo que me he encontrado esta tarde ha sido algo mucho más sencillo: un montaje breve, sin el peso ni la emoción que uno espera al hablar de Superman.

El espacio recreaba la redacción del Daily Planet, con mesas, tipografía clásica y una gran pantalla donde se proyectaba el tráiler de la película. Al fondo, una figura de tamaño real de Superman acompañado por Krypto servía como principal reclamo para las fotos, junto a un kiosco que exponía varios ejemplares del periódico. El ambiente era agradable, pero en conjunto la exposición dejaba una sensación de inmediatez: más decorado que contenido, más escaparate que homenaje.




Lo más llamativo era el periódico ficticio del Daily Planet, impreso a propósito para la ocasión. En otros países se entregaba como recuerdo; en Madrid, sin embargo, no se permitía coger ninguno, un detalle que resume bien el enfoque de la muestra: visual, rápido y sin demasiado fondo. Y quizá por eso la comparación resulta inevitable...

En 2013, con el estreno de Man of Steel, El Corte Inglés de Preciados montó una exposición con trajes originales de la película, utilería y material de rodaje, incluido el uniforme que Henry Cavill llevó en pantalla. Años después, con Batman v. Superman: El Amanecer de la Justicia, la Plaza de Colón se llenó de seguidores y curioso para ver los trajes de Superman, Batman y Wonder Woman en una instalación que sí respiraba la magnitud del mito. Aquellos montajes se sentían como verdaderas celebraciones, pensadas para emocionar al fan y transmitir el legado cinematográfico del personaje. En comparación, lo del Espacio Movistar parece casi anecdótico. Pero aun así, hay algo conmovedor en ver el emblema del héroe brillar otra vez en el corazón de Madrid.