jueves, 27 de febrero de 2025

Muere Gene Hackman, leyenda de Hollywood

El mundo del cine está de luto. Han encontrado sin vida el cuerpo de Gene Hackman, uno de los actores más respetados y versátiles de la historia de Hollywood, en su residencia de Santa Fe (Nuevo Méjico), según confirmó su representante a los medios.

Ganador de dos premios Óscar y conocido por su intensidad actoral y presencia imponente en pantalla, Hackman deja una huella imborrable en la industria del cine. Su carrera abarcó más de cuatro décadas e incluyó papeles icónicos en películas como The French Connection (1971), donde interpretó al detective Popeye Doyle, y Unforgiven (1992), por la que recibió su segundo Óscar, bajo la dirección de Clint Eastwood. También será recordado por su inolvidable interpretación como Lex Luthor en Superman (1978) y sus secuelas, aportando carisma y humor a uno de los villanos más emblemáticos del cine de superhéroes.


Hackman se retiró del cine en 2004, tras protagonizar Welcome to Mooseport, y desde entonces se dedicó a la escritura, publicando varias novelas. Nacido el 30 de enero de 1930 en San Bernardino, California, Hackman fue un símbolo del cine de carácter, capaz de oscilar entre la dureza y la vulnerabilidad con una naturalidad envidiable. Su pérdida marca el fin de una era en el séptimo arte. Hollywood y el público mundial despiden hoy a un gigante. Descansa en paz, Gene.

jueves, 21 de noviembre de 2024

«Si se mueve dispare con su Canon»

Nostálgico anuncio publicitario de las cámaras de vídeo Canon de finales de los ochenta, posterior a Superman IV, protagonizado por Christopher Reeve. Sería la última relación del actor con el personaje hasta su participación en la serie Smallville.

Curiosamente, la voz de doblaje fue la del actor Manolo García, el mismo que en las cuatro películas de Superman.


jueves, 31 de octubre de 2024

Superman IV: El amargo final

Desde su estreno, Superman IV: En Busca de la Paz fue duramente criticada tanto por la crítica como por el público. Hasta el día de hoy, no sólo se considera una de las peores películas de superhéroes jamás realizadas, sino una de las peores películas jamás realizadas. Sin embargo, en ella podemos encontrar ciertos aspectos que la podrían haber hecho mejor que Superman III. La trama en el contexto del final de la Guerra Fría, haber reunido de nuevo al elenco de actores (incluyendo a Susannah York para la voz de Lara) y la implicación de Reeve en el guion, son los tres puntos fuertes de la película que no pudieron con lo que implica tener un bajísimo presupuesto para su producción.

De izq. a drcha.: cartel promocional, de prensa, de cines (artista Dan Goozee)
y para las carátulas VHS Cacitel (artista Michel Landi), todos ellos vistos en España.

Hablando de Super/Man: La historia de Christopher Reeve (con Javier Lagar)

Pronto se estrenará en plataformas Super/Man: La historia de Christopher Reeve. Ya os comenté en una reseña anterior, que para mí era la película más esperada del año. El pasado día 10 de octubre fui al cine con mi mujer y un amigo, Javier Lagar. Él es un gran seguidor del Superman de Reeve, y por eso nos hemos querido reunir para charlar durante una hora sobre el documental.

miércoles, 23 de octubre de 2024

Alguien en quien creer

Someone to Believe In es una obra del autor Kristopher Meadows. Plasma con maestría la imagen de Christopher Reeve como Superman, elevándose hacia el cielo como un símbolo inspirador de esperanza, libertad y justicia, acompañado de la bandera de los Estados Unidos de América. Meadows comenzó su carrera copiando ilustraciones de portadas y paneles interiores de sus títulos de cómics favoritos de DC y Marvel. Se dedicó al retrato a los trece años, influenciado por grandes como John Singer Sargent, Anders Zorn y Joaquín Sorolla.

A la drcha.: Fotografía tomada por Curt Gunther en Gallup (Nuevo Méjico), en junio de 1978.

La pose de Reeve proviene de una de las fotografías que se le hicieron durante el rodaje en Nuevo Méjico, que recuerda a la Estatua de la Libertad. La enseña se presenta sólo con tres pares de rayas y cuatro estrellas, en honor especial al actor que tenía 34 años la última vez que se puso las famosas mallas, en Superman IV

La pintura original ha obtenido durante mucho tiempo un reconocimiento y elogios especiales entre los seguidores de Superman, así como del propio Christopher Reeve, el cual tuvo una réplica de la pintura original colgada con orgullo en su propia casa. Sideshow sacó a la venta una serie limitada a 500 copias de esta pieza (la mía es la número 208), impresas en Giclée con un tamaño de 46 x 66 cm.


Fotografía de Jez Coulson.