jueves, 3 de julio de 2025

Una versión condensada, pero mágica

En una época en la que ver películas en casa no era tan fácil ni accesible como hoy, el formato Super 8 ofrecía a los aficionados una forma casi mágica de revivir sus escenas favoritas desde el salón de su casa. Y pocas películas merecen tanto ese honor como Superman: The Movie, la inolvidable cinta de Richard Donner protagonizada por Christopher Reeve. La edición en Super 8 no contenía el metraje completo, sino un resumen condensado de unos 17 minutos que reunía momentos clave como el rescate del helicóptero. Era una versión pensada para capturar la esencia del personaje, perfecta para los proyectores domésticos de la época.



Distribuida por sellos como Columbia Pictures, esta edición venía presentada en uno o dos carretes, con una calidad de imagen modesta pero con ese grano y textura cinematográfica que solo el Super 8 podía ofrecer. Las carátulas, a todo color, se han convertido hoy en auténticos objetos de colección.

Edición Super 8 VOSE de Superman: The Movie digitalizada.

Versiones de 400 y 200 pies.

Hoy en día, conseguir una copia de Superman en Super 8 es un pequeño capricho para el coleccionista. Más allá del valor económico, lo que realmente importa es la experiencia. Ver al Hombre de Acero proyectado en una pantalla blanca con el zumbido característico del proyector de fondo es algo especial. Es volver atrás en el tiempo, cuando no existía el streaming ni los Blu-ray, y cada segundo de metraje proyectado era un evento. Para quienes crecimos soñando con volar junto a Superman, tener esta edición es como guardar en casa un pedazo de esa magia. No importa que dure apenas un cuarto de hora: cada plano encierra la promesa de aquel eslogan inolvidable que lo cambió todo en 1978: Usted creerá que un hombre puede volar. Y como digo en mi nuevo libro, aún seguimos creyendo.

martes, 3 de junio de 2025

«Aún creerás que un hombre puede volar», mi libro sobre la creación de Superman: The Movie

Ésta es la publicación número 400 desde la apertura del blog, y quiero celebrarlo con una buena noticia. Somos muchos los que nos hicimos seguidores del Hombre de Acero gracias a Superman: The Movie, un largometraje que multiplicó el atractivo universal del personaje y que, desde 1938, ha sido un símbolo que atraviesa generaciones. Nada más publicar Superman: Proyecto Calzones Rojos, el libro que reúne el mejor contenido de este blog, me puse a redactar Aún creerás que un hombre puede volar, un homenaje a Superman: The Movie, mi película favorita de Superman. Han pasado más de dos años desde que lo terminé pero, por fin puedo anunciar que la guía definitiva sobre la primera película de Superman es una realidad.

Me considero un mitómano que lleva unas tres décadas recopilando información sobre este largometraje protagonizado por Christopher Reeve. Con esta publicación de The Force Books, he querido documentar con rigor y cariño la realización de esta icónica producción. Concebido como una guía visual, el libro recopila una vasta selección de imágenes y material detrás de cámaras, con especial atención al trabajo de Richard Donner y al impacto cultural de su obra.

En este proceso quise contar con otros grandes seguidores del personaje, haciéndoles partícipes de esta publicación, aunque fuera con pequeñas aportaciones. Juan Carlos Hernández, Javier Lagar, Joaquín Hernández, Sebastián Colombo y muchos otros han dejado su huella en estas páginas. Incluso el muy estimado Mariano Bayona me cedió un texto completo que escribió en 1988, y que se ha usado como prólogo. Desde aquí, mi más sincero agradecimiento a todos ellos por su cercanía y generosidad.

Este libro es un punto y aparte como seguidor de Superman. Es muy poco probable que me embarque en una aventura similar, pero siempre seguiré presente en este blog compartiendo con vosotros mi afición.

El libro lo podéis adquirir directamente desde la web de la editorial.

domingo, 1 de junio de 2025

Cuando los superhéroes venían con merienda

En 2006, la marca española de pastelitos Phoskitos lanzó una promoción que hoy en día se ha convertido en una pieza de culto entre los coleccionistas nostálgicos: una colección exclusiva de mini figuras de PVC inspiradas en la serie animada Justice League de Bruce Timm.

Esta colección, distribuida como regalo sorpresa en los pastelitos, constaba de seis figuras: Superman, Batman, Wonder Woman, Flash, Hawkgirl y Gorilla Grodd. Los cinco primeros representan a los miembros más icónicos del equipo, pero resulta llamativo —e incluso desconcertante— que en lugar de incluir a Linterna Verde (John Stewart) o Detective Marciano (J'onn J'onzz), quienes sí formaban parte del grupo principal en la serie, se optara por Gorilla Grodd, un villano recurrente pero claramente fuera del núcleo heroico. Aunque Grodd tiene cierta relevancia dentro de DC Comics como líder de la Sociedad Secreta y enemigo clásico de Flash, su inclusión en esta colección infantil en detrimento de los protagonistas como Stewart o J'onzz sigue siendo una elección extraña y difícil de justificar desde el punto de vista de fidelidad a la serie.

Las figuras venían precintadas individualmente, y algunas incluían tarjetas coleccionables que añadían valor a la experiencia. Fabricadas en PVC duro, eran resistentes al uso infantil pero también resultaban atractivas para los coleccionistas adultos. Hoy en día, estas figuras pueden encontrarse en plataformas de compraventa como Todocoleccion o eBay, donde su precio varía entre los 3 y 8 euros por unidad, dependiendo del personaje y del estado de conservación. Conseguir la colección completa precintada supone un reto moderado y muy gratificante para los aficionados al coleccionismo de productos promocionales de principios de los 2000. Más allá de su valor comercial, estas figuras representan un vínculo emocional con una etapa muy concreta de la infancia, en la que los superhéroes no sólo eran personajes de acción, sino símbolos de justicia, valentía y compañerismo. La colección de Phoskitos de 2006 no fue simplemente un reclamo de marketing: fue, y sigue siendo, una cápsula de nostalgia con forma de mini figura.

martes, 27 de mayo de 2025

El vuelo dividido de Superman II: Donner contra Lester

Superman II es mucho más que una secuela de uno de los grandes éxitos del cine; es un reflejo fiel del conflicto entre el arte y la industria, entre la visión épica de un autor y las concesiones impuestas por los intereses comerciales. Nacida de un proceso de producción complejo, largo y turbulento, la película arrastra consigo dos almas en conflicto: la versión majestuosa, emocional y profundamente humana de Richard Donner, y la reinterpretación más ligera, cómica y populista de Richard Lester. La historia de Superman II no puede separarse de su accidentado desarrollo ni de los dramas que sacudieron su creación. Lo que el público vio en cines en 1980 fue sólo una parte de la historia. La otra, reprimida durante décadas, salió a la luz en 2006 con el lanzamiento de Superman II: The Richard Donner Cut, una suerte de justicia poética que, si bien llegó tarde, reivindicó una visión más coherente con el espíritu original del Hombre de Acero.

Cartel oficial (edición española) dibujado por Dan Goozee.

De izq. a drcha.: Carteles tailandés y egipcio. Variantes del diseño de Goozee.

La historia comenzó mucho antes de 1980. Cuando Superman: The Movie fue concebida por los productores Alexander e Ilya Salkind junto a Pierre Spengler, no planearon una, sino dos películas interconectadas desde el principio. Se trataba de un ambicioso proyecto dividido en un guion de más de 500 páginas escrito inicialmente por Mario Puzo, autor de El Padrino. Aquel borrador fue reescrito posteriormente por David y Leslie Newman y por Robert Benton. Más tarde, el director Richard Donner, contratado por un millón de dólares para dirigir ambas entregas, incorporó al guionista Tom Mankiewicz para pulir el texto y darle la dignidad épica que el personaje merecía. Desde el primer momento, Donner imprimió una dirección más sobria, adulta y emocional a la historia, alejándose del tono Camp de las viejas series de los años 40 y 50.


De izq. a drcha.: Richard Lester, Gene Hackman y Richard Donner charlando durante el rodaje en Canadá.


De izq. a drcha.: Christopher Reeve, Richard Donner, Margot Kidder, Richard Lester, Pierre Spengler e Ilya Salkind.

martes, 20 de mayo de 2025

Superman magnético de 1979, una joya que encontré en Lulu Berlu

De la tienda de coleccionismo parisina Lulu Berlu, llegó a mis manos una auténtica joya: un Superman de 1979 fabricado en la antigua Alemania Occidental por Magneto KG. A simple vista parece una figura sencilla del Hombre de Acero en posición de vuelo… ¡Pero se mueve como por arte de magia sin tocarlo!

El secreto está en los imanes. Pones la figura de 5 cm sobre una superficie lisa (una tabla o una mesa, por ejemplo) y, con otro imán oculto bajo esa superficie, puedes hacer que Superman «vuele» por el escenario moviéndolo desde abajo. Es un truco tan simple como ingenioso, típico de esa época: sin pilas, sin motores, solo física básica y mucha imaginación. Y oye, funciona sorprendentemente bien. Da la sensación de estar guiando a Superman en pleno vuelo, como si tuviera voluntad propia. 


Para los seguidores del coleccionismo vintage, es una pieza curiosa, rara de ver completa y con ese toque de juguete didáctico con magia casera. Y además, es de finales de los 70, cuando todo se hacía con materiales simples y diseños creativos. Una de esas maravillas que, aunque no «haga mucho», te hace sonreír al instante. Si sois fanes de Superman y os gustan los objetos raros y con historia, este es de los que no deberían faltar en la vitrina.